Informe Educación 2020

Propuestas para el nuevo escenario educativo

La crisis actual de la COVID19 ha hecho, sin duda alguna, tambalear a la sociedad actual tal y como la conocíamos hasta ahora. Esta situación, a pesar de todo, representa, en nuestra opinión, una oportunidad única para reflexionar sobre muchos aspectos que se han mostrado mejorables ante el estrés al que se han sometido por la pandemia y su reacción ante ella: nuestro modelo social, nuestro modelo económico y por supuesto nuestro modelo educativo.

Este momento se convierte en una oportunidad ideal para la transformación del sistema educativo, para afrontar la construcción de un sistema mucho más fuerte y resiliente, capaz de soportar los retos que pueden ir apareciendo, no sólo los derivados de una crisis sanitaria, sino todos aquellos que, por cualquier otra circunstancia, afecten en alguna medida a nuestras vidas, de manera que el proceso de enseñanza-aprendizaje, no suponga, de nuevo, una sobrecarga añadida de trabajo para  los docentes,  el alumnado y  sus familias. 

Sin duda, este proceso debe ir de la mano, tanto de una formación real y accesible, con acompañamiento; que permita al profesorado y al alumnado desarrollar plenamente las competencias, como del acceso fácil y garantizado a medios y dispositivos que permitan aplicarlos para desarrollar una educación del Siglo XXI, acorde con los retos enmarcados en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

Porque una cosa sí que parece estar clara, el modelo a seguir en un futuro más próximo que lejano, tiende a ser un modelo híbrido entre la enseñanza presencial y telemática, donde esta última parte no sustituya a la primera, sino que la complemente y enriquezca, dotándola, a su vez, de capacidad para adaptarse con rapidez y eficacia al modelo de aprendizaje de cada persona de forma individual y a los diferentes grupos de interés como colectivo, desde una gestión adecuada fruto de una formación generalizada.

El profesorado puede y debe ser un elemento enriquecedor en estos momentos de cambio de paradigma educativo vigente, su experiencia y compromiso se hacen imprescindibles para lograr una educación adaptada al momento y al siglo XXI. 

En este documento se plantean acciones en varios ámbitos: las infraestructuras, la propia estructura educativa, la formación del profesorado, el cambio metodológico efectivo así como el cambio normativo que regule de forma eficaz todo el proceso de adaptación.

Las propuestas que aquí se exponen parten del trabajo cooperativo de un grupo de personas, todas con experiencia docente en diversas etapas y ámbitos educativos, que están preocupadas por el futuro inmediato y cómo se puede afrontar con garantías. Somos conscientes de que habrá que sacrificar muchas cosas para abordar los problemas externos del próximo curso y entendemos que la enseñanza ideal, la presencial, en la que se transmiten no sólo conocimientos sino también valores y actitudes ante diferentes aspectos de la vida y de nuestra sociedad, no va a ser posible en un futuro inmediato.

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